La Casa del Rey Moro ha recuperado una fuente de fino mármol blanco que podría datar de finales del siglo XVIII o siglo XIX, de fabricación otomana o India. La Duquesa de Parcent trasladó a principios del siglo XX la fuente desde su palacio de París para aportar un detalle árabe al jardín proyectado en la Casa del Rey Moro por Jean Claude Nicolás de Forestier, autor del Parque de María Luisa en Sevilla entre otros.

La fuente está compuesta por una base de ocho pilares que sustentan la taza en prisma octogonal. Las caras alternan dos modelos de relieves, decoración vegetal islámica en esencia, y varias de sus salidas de agua se enmarcan por las palabras “Salvación” y “Eterna”. Lo que determina la evocación del jardín islámico como paraíso terrenal, detalle frecuente en las mezquitas. Sin embargo el tamaño de este objeto está asociado con su ubicación en palacios.

El propietario del monumento desde 1995, el empresario alemán Jochen Knie, calcula que fue expoliada y destrozada hace unos 35 años por unos vándalos, y el pasado verano notificaron su aparición en un almacén de objetos viejos de Ronda. Su recuperación y labores de restauración han corrido a cargo de Dédalo Bienes Culturales S.L., y los expertos concluyen que el jardín pudo haberse construido en torno a esta fuente.

El acto de presentación de la fuente ha incluido un nuevo anuncio, el del nuevo Plan Museológico de la Casa del Rey Moro, declarado Bien de Interés Cultural desde 1943. Un documento, logrado después de años de investigación por un equipo multidisciplinar en el que se dan la mano la museología, arqueología y botánica, y abierto a cambios para la proyección, difusión y puesta en valor del monumento, y de su patrimonio histórico, cultural, y natural.

Un plan que trae consigo una nueva imagen del monumento, con un logotipo cargado de simbología, una nueva Audioguía del Agua que estará disponible como aplicación Android en cinco idiomas y una mayor presencia digital.

Con respecto al uso que Knie pretendía dar al palacio, circunstancia que ha dado lugar a un expediente sancionador en curso, este ha obviado hacer alusión a la denuncia interpuesta contra el Ayuntamiento de Ronda por un presunto delito de prevaricación, por discrepancias entre las partes acerca de la seguridad del monumento, que requiere de labores urgentes de rehabilitación.

El propietario ha adelantado que aprovechará la llegada a finales de mayo de una nueva corporación municipal para proponer al nuevo gobierno y a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía un nuevo proyecto que requerirá de inversión privada y que contará con seguridad jurídica.